Mochilas nuevas. Cuadernos a estrenar. Una lonchera nuevecita.
La temporada de regreso a clases es emocionante, pero también resulta costosa.
Entre las compras escolares, las inscripciones deportivas, las actividades extracurriculares y la ropa nueva, los gastos parecen acumularse de la noche a la mañana. Lo último que la mayoría de los padres quiere es encontrarse de repente con una visita médica inesperada o una factura de urgencias.
¿La buena noticia? Prepararse un poco desde ahora puede ahorrarte dinero y mucho estrés más adelante.
Aquí tienes cinco formas sencillas de tomar la delantera.
1. Asume que alguien se va a enfermar.
Suena gracioso, pero cualquier padre sabe que es verdad.
Durante las primeras semanas de clases, los gérmenes empiezan a hacer de las suyas. Un niño atrapa un resfriado, luego se lo pega al hermano y, antes de que te des cuenta, toda la casa está compartiendo pañuelos desechables.
En lugar de esperar a que suceda, asegúrate de saber de antemano a dónde ir si alguien necesita atención médica. Ten a la mano la información de tu seguro o centro de salud, surte los medicamentos de rutina y guarda los números de teléfono importantes en tus contactos.
Estar preparado desde ahora puede ahorrarte un tiempo valioso después.
2. No esperes hasta agosto para programar las citas.
Los exámenes médicos escolares, las evaluaciones deportivas, los chequeos anuales y las limpiezas dentales se vuelven mucho más difíciles de agendar a medida que el verano llega a su fin.
Programarlas en julio suele significar una mayor disponibilidad de citas y menos prisas antes del primer día de clases.
Si eres miembro de Sun Health & Dental, nuestro equipo incluso puede ayudarte a programar las citas por ti. Es una preocupación menos en tu lista de tareas.
3. Prepara un botiquín médico escolar básico.
No necesitas nada sofisticado.
Un termómetro, antitérmicos o analgésicos infantiles, curitas, pañuelos desechables, desinfectante para manos, sobres de electrolitos y cualquier medicamento que tu familia use con frecuencia pueden librarte de una ida nocturna a la farmacia cuando alguien se sienta mal.
Piensa en ello como si te estuvieras preparando para la temporada de huracanes, pero para los gérmenes del regreso a clases.
4. Incorpora hábitos saludables a la rutina desde ahora.
Los horarios del regreso a clases pueden ser ajetreados, por lo que es más fácil crear hábitos saludables antes de que el día a día se vuelva ajetreado.
Fomenta el lavado de manos constante, prioriza el descanso, prepara almuerzos balanceados y mantén botellas de agua rellenables listas a lo largo del día.
Los pequeños hábitos pueden ayudar a reducir las ausencias escolares y los gastos médicos inesperados.
5. Revisa qué beneficios ya tienes.
Antes de pagar de tu propio bolsillo, tómate unos minutos para revisar tu plan o membresía de salud.
Muchas familias olvidan que ya tienen acceso a servicios como telemedicina, descuentos en atención dental, asistencia para programar citas o ahorros en medicamentos recetados.
Si eres miembro de Sun Health & Dental y no estás seguro de lo que incluye tu plan, nuestro equipo estará encantado de ayudarte a aprovechar al máximo tu membresía.
Un poco de planificación rinde mucho.
Nadie puede evitar todos los resfriados o enfermedades sorpresa que vienen con un nuevo año escolar.
Sin embargo, planificar con anticipación, programar las citas a tiempo y tener lo esencial listo en casa puede hacer que esos momentos inevitables sean mucho más fáciles de manejar.
Después de todo, la meta no es tener un año escolar perfecto. Es pasar menos tiempo estresándose por la atención médica y más tiempo creando recuerdos en familia.
*Los beneficios, precios y elegibilidad pueden variar según el tipo de membresía.







